Un par por un sueño

un par 3.jpeg

La localidad de Petare es descomunal. Son montañas y montañas repletas de viviendas improvisadas, hechas de bloques, techos de zinc y paredes sin frisar. Este sector popular, ubicado al este de Caracas, es considerado uno de las barriadas más grandes –e inseguras– de Latinoamérica, habitada por más de 700 mil personas. Son cientos de barrios que conviven allí, uno al lado del otro. En uno de ellos, conocido como Mesuca, hay un polideportivo: tiene una piscina de natación, una de clavados olímpicos, áreas para la práctica de atletismo, baloncesto. Y un campo de fútbol, donde niños y jóvenes pasan mañanas y tardes enteras jugando. Es como un oasis que los aísla de la violencia y la delincuencia que impera al rededor.

Eithan Fincheltub solía acudir. Él no vivía en Petare. Pero iba con frecuencia, a acompañar a Brian, su hermano mayor, quien participaba  proyectos sociales y comunitarios en ese sector. Provienen de una familia clase media en la que les inculcaron ayudar a los demás.

Mientras Brian trabajaba, Eithan hacia equipo con los chicos de la localidad para poner a prueba sus dotes de futbolistas. Pero, de pronto, llegó un momento que comenzó a ver que sus amigos ya no iban a la cancha. Cuando les preguntó el motivo de su ausencia, algunos le dijeron que no tenían zapatos para jugar. Y a Eithan, quien en aquel entonces tenía tan sólo 14 años, se le ocurrió organizar una recolecta.

A los días, Eithan promovió la actividad en su colegio. Muchos de sus compañeros de clase llevaron zapatos de futbol (tacos) en buen estado para donar. No recuerda cuántos fueron, pero dice que la jornada fue un éxito. Tanto que, con varios de esos compañeros, se animó a crear una organización para repetir la jornada, que más tarde daría origen a la Fundación Un par por un sueño.

Ahora, cuatro años después, 80 colegios de Caracas están vinculados a la iniciativa. Las instituciones educativas funcionan como centros de acopios: quien tenga tacos que desee donar, puede llevarlos hasta uno de esos planteles. Luego el equipo de Un par por un sueño se encarga de clasificarlos por talla y repartirlos. “La mayoría son usados, pero también hay quienes los traen nuevos. Nosotros siempre los evaluamos y damos sólo los que estén en buen estado, porque para nosotros es muy importante que los chamos se sientan dignos e importantes”, insiste Brian.

Hasta noviembre de 2017, han entregado más de 6 mil 500 pares. La cifra llena de orgullo a Eithan. “Saber que el rumbo de las vidas de los chamos puede cambiar al momento de recibir unos zapatos deportivos o de fútbol, nos motiva a seguir recolectando la mayor cantidad de pares”.

 

RECUADRO|||| “Vivo en Petare, con mi mamá, mi papá y tres hermanitos. Desde siempre me ha encanta el futbol. Cuando sea grande quiero ser como Messi o como Cristiano. Me gusta mucho jugar con mis amigos cerca de mi casa. Hace tiempo dejé de ir porque no tenía zapatos. Los únicos que tenía se me rompieron. Y mis papás no tenían con qué comprarme unos. Pero ahora he vuelto porque los amigos de Un par por un sueño me regalaron unos. Son bonitos y cómodos. Eso me hizo muy feliz|||

 

La fundación Un Par por un Sueño tomó otro rumbo desde 2016. Brian, quien estuvo a cargo de la dirección de deporte del Municipio Sucre durante la gestión del alcalde Carlos Ocariz, advirtió que la deserción escolar en las escuelas de Petare estaba aumentando vertiginosamente y que menos chicos estaban entrenando. La razón era preocupante: los jóvenes tenían hambre.

Conmovidos, sintieron que debían ayudar y para ello tenían que diversificar el trabajo de la fundación: ya no se trataba de entregar zapatos, sino también comida. Así que crearon un programa para alimentar a 1 mil 500 jóvenes. Para obtener los recursos, organizaron en septiembre de 2017 un concierto llamado Venezuela sueña en el Watsco Center de la Universidad de Miami, en el que participaron más de 18 artistas, entre ellos el cantante Miguel Ignacio Mendoza –Nacho–; y asistieron más de 300 mil personas.

“En efecto, comenzamos beneficiando a 1 mil 500 chamos. Pero la buena noticia es que ahora son 8 mil 500 jóvenes, estudiantes de escuelas del Municipio Sucre que reciben los alimentos”. Y Brian sonríe cuando dice, con cifras en la mano, que se ha sentido el impacto de la labor de la fundación: “Desde que comenzó el programa de alimentación, ha subido 40% la matrícula y hemos bajado 100% la deserción escolar. De eso se trata”.

 

Página Web|  http://www.unparporunsueno.com/

Video|  https://www.youtube.com/watch?v=WRqmo428eM4  (Cortesía Un par por un sueño)

Redes sociales| Tw e IG @Unparporunsueño

Fotos: Cortesía Un par por un sueño

Ver video aquí


Lee la historia aquí:

https://www.youtube.com/watch?v=WRqmo428eM4


Erick Lezama