Beauty Value

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Mujeres con el rostro largo, ojeroso; la piel amarillenta, las uñas amoratadas. A algunas les falta un seno. Otras están calvas. A todas le les ataca un cáncer. En el Complejo hemato-oncológico del Hospital Domingo Luciani –en el Llanito, al este de Caracas– abundan damas con ese semblante. La imagen de esas señoras con aspecto triste conmovió a Eva Herbert, modelo profesional, psicóloga y magister en Estudios de la Mujer. Así que se propuso que ellas olvidaran el trance de las quimioterapias. Al menos por un rato. Que se sintieran distintas y sonrieran. Para eso, el 19 de diciembre de 2014 llegó a esa sala acompañada de un estilista: él les dio a las mujeres una clase de maquillaje; y luego ella dirigió una dinámica motivacional.

Con esa actividad, que denominó Inyección de belleza, Eva estaba echando a rodar Beauty Value, su proyecto que tomó forma y sentido apenas la despidieron, ese año, del Instituto Nacional de la Mujer. En esa instancia gubernamental ella trabajaba como terapeuta, pero prescindieron de sus servicios porque, le dijeron, estaba mal que en su tiempo libre se dedicara a las pasarelas. “Los pacientes te reconocerán y te van a identificar con marcas capitalistas y lo del modelaje va en contra de los valores de la institución”.

Ese sin sabor la impulsó a que retomara la idea de echar mano de su experticia en temas de género, para ayudar a las mujeres a trabajar en su bienestar psicológico y a enaltecer su belleza. Todo partió de su experiencia personal: durante su infancia Eva había sido víctima de bullying –sus compañeros de colegio se burlaban de su piel morena, de su cabello abundante y rizado, de sus lentes– y sabía lo importante de que todo el mundo se sienta bien consigo mismo.

Así nació Beauty Value, una plataforma que busca empoderar a las mujeres, estimulando su autoestima y promoviendo la salud, haciendo uso de la belleza como un canal para lograrlo. A través de las redes sociales publican mensajes motivadores y recomendaciones. Producen entrenamientos deportivos, conversatorios y conferencias; para empresas, universidades y público en general. Ofrecen además terapias psicológicas presenciales y on line.

Con los fondos recolectados, financian las actividades sociales gratuitas, como las Inyecciones de Belleza que continúan llevando –sin costo alguno– a las pacientes con cáncer en el Hospital Domingo Luciani, donde todo comenzó; y ahora también a abuelas recluidas en una casa de reposo.

La noche del 31 de diciembre de 2014, días después de aquella jornada inaugural, Eva fue etiquetada en una foto en su cuenta de Instagram: era de una de las pacientes que había recibido la Inyección de Belleza. La señora ya no lucía demacrada. Algo había cambiado en ella. Estaba maquillada, sonriente, y agradecía porque luego la clase de maquillaje y la dinámica de ese día, recibiría el año con un ánimo distinto.

“Allí me terminé de convencer de que esto era lo que quería hacer toda la vida. Se me aguaron los ojos, se me puso el corazón chiquitico”, dice Eva, tres años después. “Para una mujer con cáncer es terrible perder el cabello o los senos, porque son centro de la feminidad. No es una banalidad pretender que se vean y se sientan bien. Que le recordemos que son bellas. Usamos la belleza para generar un efecto positivo en ellas. En todas nuestras actividades buscamos que las mujeres se sientan seguras de sí misma, de lo que valen. De modo que este proyecto a la larga persigue la prevención de la violencia de género”.

Desde entonces Beauty Value se ha consolidado. Hoy funciona con un pequeño equipo de dos psicólogas y varios colaboradores. Han atendido a 1 mil 400 mujeres y han producido 37 eventos al año. De allí que el proyecto haya sido seleccionado en noviembre de 2017 por el Departamento de Estado de los Estados Unidos, entre otros 4 mil emprendimientos, para participar en el evento “Young Leader of the Americas” (“Iniciativas de Jóvenes Líderes de las Américas”), por considerar que está generando un impacto en Latinoamérica y el Caribe.

De ese encuentro regresaron con contactos para llevar Beauty Value a otros países de la región. En el primer trimestre de 2018 comenzarán en República Dominicana y a finales de año quieren llegar a México y Chile. Les entusiasma que esos planes se concreten porque los ingresos generados en el exterior los usaran para producir muchas más actividades gratuitas para las mujeres venezolanas. De Estados Unidos además se trajeron muchas pelucas que ahora donarán en las Inyecciones de Belleza en el Hospital Domingo Luciani. “Ver sonreír a esas señoras es nuestra mayor retribución. Es como la gasolina que nos impulsa a continuar, lo que le da sentido a todo”.

Epígrafe

Claudia Barbato, de 21 años y estudiante de administración, quiso saber de qué se trataba Beauty Value y fue a uno de sus eventos. “Era una conferencia para solteras; me encantó porque se centró en desmontar la idea de muchas personas de que las mujeres obligatoriamente tienen que casarse, tener hijos, etc. Me asombró el profesionalismo, la seriedad con que abordan los temas”. Desde aquel evento se ofreció como colaboradora. Y en septiembre de 2017 asistió con Eva a la Inyección de Belleza en el hospital. Salió conmovida por una anécdota: “Durante la dinámica, una de las pacientes parecía de mal humor, estaba distante. Aunque mal encarada, la señora permitió que la estilista la maquillara. Y cuando se vio en el espejo, fue como que encendieran una luz: a la señora le brillaron los ojos y sonrió, sonrió mucho. Estaba feliz. Y no es que lo hicimos nosotros. Apenas fuimos un puente para que ella recordara lo bella que es. De eso se trata esto”.

|Página web: beautyvalue.com.ve

|Tw: @eva_herbert

|IG: eva_herbert

|Correo electrónico: beautyvaluevenezuela@gmail.com

Erick Lezama